Cuatro series, cuarenta y seis obras. Cada una parte de una imagen que ya existía —un avión de cómic, un personaje animado, un cuadro colgado en un museo— y la devuelve intervenida. Las piezas con carpeta de arte aumentado guardan además una capa que se activa apuntando la cámara del teléfono.
4 series · 38 obras · Cuadros, prints y billetes
Cinco lienzos de 100 × 100 cm sobre el mismo motivo: el avión de combate visto con el lenguaje del cómic. Trama de puntos, encuadre en picada y color plano de viñeta ampliada hasta el bastidor. Donde la historieta dejaba silencio, aquí entra el chorreo.
5 obras · Acrílico sobre tela · 100 × 100 cm · Carpeta RA: Aviones
Ver la serie completaLa serie más poblada. Astérix en dos metros por lado, el Pato en dos versiones, Taz, Burns y un puñado de figuras que nadie necesita que le presenten. Salen de la viñeta y llegan al bastidor con el mismo trazo suelto con el que fueron dibujadas, más el chorreo que las ensucia y las vuelve pintura.
12 obras · Acrílico y mixta sobre tela · De 60 × 80 a 200 × 200 cm












Aquí la fuente es el museo. Un Hércules, un Cristo, retratos y composiciones que llevan siglos colgados, tratados como material disponible y no como monumento. En medio, un Homero titulado Ctrl Alt: la historia del arte y la televisión ocupando el mismo muro sin pedirse permiso.
10 obras · Mixta sobre tela y papel










Seis variaciones sobre un solo rostro. La Monalisa en Kraft, en tríptico Blaam/BIFF, en cartel: la misma cara repetida hasta volverse patrón. Es la serie que mejor explica el método, citar una imagen tantas veces que la cita se vuelve el tema.
6 obras · Serigrafía y acrílico sobre tela · Técnicas mixtas
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